Aún recuerdo como los secretos de tu piel fueron descifrados por mis manos para sobrevivir el laberinto...
También recuerdo la madrugada, las aves despertando al día y mi mano buscando tu mano para dibujar nuevos secretos en silencio...
Pero sobre todo no puedo olvidar tu piel estremecida cuando mis labios vencieron finalmente todas las incertidumbres del deseo...
No hay comentarios:
Publicar un comentario