domingo, 1 de julio de 2012
Deseo y poder (I)
El deseo hoy es uno de los territorios donde se juegan las relaciones de poder con mayor efectividad, así que no puedo pensar en lamentos por ninguna de las formas totalitarias del deseo. Nada hay más preocupante en el actual desarrollo de las sociedades modernas que ver al deseo sujetando a la voluntad con alguna frecuencia, pues justo gracias a eso el deseo ha dejado de ser una potencia de vida para convertirse en una máquina con una gran capacidad de destrucción o aniquilación de toda forma de libertad y justicia.
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