No vuelvas a mí
sino como océano enfurecido
queriendo inundar todos los territorios
de mi apasionada geografía...
Conviértete en un poderoso huracán
capaz de destruir
todas mis soledades
y silencios...
Derrota con la implacable fuerza de una tormenta
el endurecimiento absurdo de mi corazón
desesperado...
Hazme recordar que te amo
más allá del miedo
y la desesperación.
No hay comentarios:
Publicar un comentario